{"id":213,"date":"2011-02-27T15:23:28","date_gmt":"2011-02-27T15:23:28","guid":{"rendered":"https:\/\/demente.es\/?p=213"},"modified":"2011-02-27T15:23:37","modified_gmt":"2011-02-27T15:23:37","slug":"la-vanidad-el-%e2%80%9cego%e2%80%9d-que-nos-pierde-a-veces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/demente.es\/?p=213","title":{"rendered":"La vanidad: el \u201cEgo\u201d que nos pierde a veces."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Algunas veces hemos visto en los dem\u00e1s un comportamiento que hemos tachado de vanidoso. Hemos visto en ellas una excesiva confianza y una creencia aparente de tener una capacidad propia y una atracci\u00f3n muy por encima de otras personas y cosas. La vanidad es el orgullo basado en cosas vanas. Se caracteriza por comportamientos como la arrogancia, el envanecimiento (no hay nada detr\u00e1s, mucha apariencia) y deseo de ser admirado por el alto concepto de los propios m\u00e9ritos; su vanidad es mayor que su inteligencia, los individuos vanidosos son a veces menos inteligentes. Son personas que se vanaglorian de lo que hacen, de lo que son, de la imagen que dan; manifiestan con frecuencia engreimiento, petulancia, pedanter\u00eda.<\/p>\n<div class=\"mceTemp mceIEcenter\" style=\"text-align: justify;\">\n<dl id=\"attachment_214\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"width: 277px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a rel=\"attachment wp-att-214\" href=\"https:\/\/demente.es\/2011\/02\/la-vanidad-el-%e2%80%9cego%e2%80%9d-que-nos-pierde-a-veces\/egocentrismo\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-214\" title=\"egocentrismo\" src=\"https:\/\/demente.es\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/egocentrismo.jpg\" alt=\"la vanidad\" width=\"267\" height=\"189\" \/><\/a><\/dt>\n<dd class=\"wp-caption-dd\">Egocentrismo<\/dd>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las personas vanidosas por lo general, lo que intentan es engrandecerse ellas mismas para poder tranquilizar esa inseguridad que es simplemente la confirmaci\u00f3n de que no hay nada de cierto en esa publicidad gratuita que lanzan constantemente proclamando sus virtudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces decimos con frecuencia que tenemos el \u201cEgo\u201d subido. Es la idea de uno mismo subida por encima de la realidad, la m\u00e1scara, el papel que estamos desempe\u00f1ando; supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia, estamos en una cultura predominante en la que la inmensa mayor\u00eda de las personas no les interesa \u201clo que es\u201d, sino \u201ccomo se ven\u201d o, que calidad de imagen proyecta, les interesa la imagen m\u00e1s que la objetividad. Y as\u00ed, el hombre de la sociedad se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el t\u00edpico af\u00e1n de quien enga\u00f1a a quien, de c\u00f3mo lograr mejor impresi\u00f3n. Jugamos a las etiquetas, a las formas sociales y exhibiciones econ\u00f3micos para competir por la imagen social, un combate en el que los seres humanos no les interesa ser, sino parecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vanidad como hemos dicho es un af\u00e1n excesivo de ser admirado, es un defecto menor, que a veces hasta resulta gracioso, cuando no se desorbita. Nada embriaga tanto como los elogios. El poder, la gloria y los honores son de naturaleza narc\u00f3tica y adictiva. Saber reconocer sus sentimientos, su necesidad de reconocimiento es muy importante para salir de ese egocentrismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas veces hemos visto en los dem\u00e1s un comportamiento que hemos tachado de vanidoso. Hemos visto en ellas una excesiva confianza y una creencia aparente de tener una capacidad propia y una atracci\u00f3n muy por encima de otras personas y cosas. La vanidad es el orgullo basado en cosas vanas. 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